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Sunday, November 19, 2006


1. La Época de Oro del Cine Mexicano

El hecho de que se hayan dado las condiciones necesarias para que se diera una bonanza económica en la cinematografía nacional como la ocurrida en la “época de oro” es consecuencia de varios factores. Uno de los principales fue que en el sexenio de Lázaro Cárdenas se dio un impulso muy importante a la cinematografía nacional que propició la consolidación de la industria. Hay dos acciones gubernamentales que son claves para la cinematografía de aquellos tiempos. La primera de ellas es la fundación de la casa productora Cinematográfica Latino Americana (CLASA), cuyo primer rodaje es uno de los clásicos indiscutibles del cine mexicano. Estamos hablando por supuesto, del ya mencionado “Vámonos con Pancho Villa” de Fernando de Fuentes. La segunda acción ejercida por el gobierno fue el decreto de Octubre de 19939 mediante el cual se obligaba a todos los cines del país a proyectar por lo menos una película mexicana al mes.

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En el cardenismo se crean y consolidan algunos géneros importantes que serán la base de las temáticas de la próxima década como lo son el revolucionario con su máximo exponente “Vamonos con Pancho Villa”, el Melodrama ranchero con “allá en el rancho grande” y la comedia proveniente de los actores de carpa con “Ahí está el detalle” que es la consolidación de Mario Moreno “Cantinflas” y el inició de la llegada al cine de muchos cómicos provenientes de las extintas carpas. “Ahí está el detalle” es la tercer película de este cómico, sus dos películas anteriores como protagonista (“Águila o sol” (1937) y “El signo de la muerte” de 1939) no son tan afortunadas como esta, pues por primera vez lo dirige Juan Bustillo Oro (quien lo dirigirá en la mayoría de sus películas por venir.) Este director logra explotar la gracia natural de Mario Moreno al máximo. “Cantinflas” le debe en parte su éxito a este director.

Otro factor importante en el desarrollo de la cinematografía mexicana es la falta de una competencia real, pues en los años 40 los Estados Unidos están pasando por un momento económica y socialmente muy difícil, pues la segunda guerra mundial está en su apogeo y no hay tiempo ni presupuesto para la producción a gran escala de películas y poco a poco van perdiendo terreno en el mercado latinoamericano. Las películas mexicanas vienen a llenar el gran vacío que dejan las producciones de Hollywood.

En cuanto a las producciones españolas, tampoco representaban un reto para la creciente industria, pues la guerra civil ha debilitado tanto al país que no es un tiempo propicio para la producción fílmica de calidad. En el cardenismo se producen muchas películas sonoras, el éxito taquillero de filmes poco apreciadas por la crítica pero muy redituables fue la base para aumentar la producción año con año hasta llegar a niveles nunca antes imaginados.

Aunque la industria tuvo unos pequeños altibajos en cuanto a la producción de películas por años, era obvio que la tendencia era positiva. He aquí una breve semblanza del rápido desarrollo de la industria en un corto periodo. En 1938 se producen 57 películas, lo que en aquel entonces era un record para el cine mexicano. Después, este número desciende: 37 en 1939, 29 en 1940, 37 en 1941, y 47 en 1942. Ya para 1943 se sentaron las bases para la producción normal de largometrajes, y se llega 70 películas y en 1944 a 75. L

Latinoamérica es mercado cautivo del cine mexicano, los argentinos eran sus únicos competidores, pues los españoles siguen enfrascados en la guerra civil. Por otro lado, Hollywood hace intentos desesperados por recuperar el mercado de habla hispana, poniendo en el mercado películas dobladas al español, pero el público no recibe bien está modalidad, además la Segunda Guerra Mundial no permite un mejor desarrollo. Surge otra compañía productora muy fuerte además de CLASA, esta es Filmes. Estas casas productoras dan la pauta de lo que es el cine mexicano de esta época: Esta última productora construyó al igual que CLASA estudios amplios y modernos, mucho mejores que los que hasta entonces trabajaban. Otras firmas importantes son Films Mundiales S.A., Grovas y Películas Rodríguez S.A. Así como innumerables productores ocasionales que veían en el cine una buena inversión, rentable a corto plazo. E

El decreto Cardenista que obliga a los productores a proyectar al mes al menos una película mexicana bajo advertencia de sanción económica sigue rindiendo frutos pues sirve de apoyo constante para la industria. En este período alcanzan su mejor momento María Félix, Cantinflas, Dolores del Río, Arturo de Córdova, Jorge Negrete, y los comienzos de Pedro Infante. Para los espectadores latinoamericanos son más atractivos que los hollywoodenses. El género mejor explotado de todos es el melodrama ranchero, películas como ¡Ay Jalisco, No te Rajes! Sin embargo, la producción nacional intenta internacionalizarse, se adaptan novelas y cuentos de afamados escritores como: Zola Turgueniev, Balzac, Dumas, Wilde, y muchos otros. La herencia de este periodo son películas de mayor calidad técnica y con mayor presupuesto, por supuesto, mayor que las de la actualidad.

Aunque la mayoría de los críticos opinan que el cine mexicano nunca ha estado plagado de talento y que la llamada “época de oro” no fue la excepción, hay algunos miembros rescatables de aquella etapa. Directores como “el Indio”, Alejandro Galindo, Roberto Gavaldón, Juan Bustillo y Miguel Zacarías son algunos directores destacados que si no se preocuparon por hacer un cine de autor como tal, si le imprimían a sus películas su estilo propio y le sacaron todo el jugo que pudieron a las películas que dirigieron. La filmografía de cualquiera de estos directores es inmensa comparada con la de cualquier cineasta contemporáneo.


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México era en esos tiempos uno de los países más propicios para hacer cine, cualquier cineasta que quisiera realizar lo que en su país no era posible podía venir a México. Ese fue el caso del famoso cineasta español Luis Buñuel, quien llegó a nuestro país ya con una carrera importante dentro del surrealismo europeo al lado de Salvador Dalí. Sin embargo, fue en México donde realizó sus obras más importantes, entre ellas, el drama de las clases marginadas de la gran ciudad de México: “Los olvidados” que es considerada como la mejor película de Buñuel. Sin embargo, también tiene otras obras muy importantes como “Nazarín,” “El” “Ensayo de un crimen” y “El bruto” sólo por mencionar algunas. En sus películas, Buñuel nos mostraba un México desconocido que mucho cineastas no habían sido capaces (o tal vez no habían querido) de ver y de plasmar en pantalla con la extraordinaria simpleza característica del cineasta. Tal vez por el simple hecho de ser extranjero, Luis Buñuel tenía una clara visión de México de la que carecían muchos cineastas de la época Ya para esos años se había instalado un muy buen “Star System” del que provinieron estrellas de la talla de María Félix y Jorge Negrete.

Habían surgido auténticos ídolos del pueblo como Pedro Infante quien se había consagrado en el año de 1948 por su actuación en “Nosotros los pobres”, exitosísima película que fue merecedora de dos secuelas, dirigida por Ismael Rodríguez, quien fue un pilar en la carrera de Infante. Pedro Infante era el prototipo de lo que debería ser el hombre en México. Sus personajes eran borrachos, jugadores, muy valientes, mujeriegos y acababan siempre por someter a la hembra que más les gustaba. Indudablemente, el mejor año de la “época de oro” al menos en el aspecto financiero fue el año que precedió al término de esa etapa, es decir, 1949.

En ese año se produjeron más de cien películas (108 para ser exactos, 27 mas que el año anterior.) Hasta ese momento, ningún cine de habla hispana había podido al menos soñar con rebasar la cifra de las cien cintas.


[1] Francisco Sánchez “Crónica Antisolemne del Cine Mexicano” Universidad Veracruzana, México 1989. pp12
2. El cine independiente en México

Desde el inicio de la cinematografía en México han existido intentos al margen de una industria por producir cine, que se aparta de la industria como una forma de ejercer su libertad y de resistir el bloqueo que pondría la misma industria en cuanto las posibilidades de trabajo. Las principales formas de financiamiento de los independientes son la cooperativa y el autofinanciamiento, apoyándose en instituciones principalmente de enseñanza o incluso sindicales. En la cooperativa el presupuesto se costea entre todos los involucrados en un proyecto, a sabiendas que la posibilidad de ganancia es prácticamente nula. En el autofinanciamiento, es el realizador quien solo o con el apoyo de alguna institución, sin perder el control de la producción, cubre los gastos del filme. Como ejemplo del cine hecho a expensas de una cooperativa podemos recordar "Reed, México insurgente" y "La cabeza de Hidra" ambas de Paul Leduc. Uno de los principales motores del cine independiente y responsable directo de su subsistencia son las escuelas de cine.

El primer antecedente en la creación de un organismo académico dedicado a la enseñanza del cine fue la Academia Cinematográfica de Mexico formada en 1942 bajo la dirección de Julio Bracho y como docentes Celestino Gorostiza, Xavier Villaurrutia, Virginia Fabregas, entre otros. Después de algunos meses desapareció sin ningún aporte a la formación de cineastas o a la difusión de esta actividad. En 1963 nació el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos. Y en 1975 se funda el Centro de Capacitación Cinematográfica por instancias del director del Banco Nacional Cinematográfico de aquellos años, Rodolfo Echeverría. Después aparecerían talleres en las universidades de las principales ciudades de provincia.

Sin duda, de las instituciones de educación superior que realizan películas, cortos y documentales es la UNAM la que más actividad e importancia ha tenido. Tiene total independencia tanto económica como técnica en todos los procesos de la producción del cine, aunque la crisis del cine y en general la crisis en el país han afectado a la institución reflejándose tal circunstancia en la disminución de la producción cinematográfica.

En el caso del CCC el financiamiento de los largometrajes se divide entre la institución y el alumno. Cabe mencionar que en México la censura a los independientes no radicaba en la prohibición del rodaje sino en las trabas para la distribución y exhibición, rubros de por si ya difíciles o inalcanzables para el cine independiente. Lo que nos lleva a uno de los puntos principales de porque el cine no industrial no es redituable. Las luchas campesinas, obreras, indígenas, de clase etc... serán los temas recurrentes del cine Mexicano independiente.

Las luchas campesinas, obreras, indígenas, de clase etc... serán los temas recurrentes del cine Mexicano independiente.
3. El género y el cine

El género es una práctica social fundamentada en la ideología dominante que asigna su papel al individuo dentro de su grupo social. El sistema de género se expresa principalmente en las dimensiones de lo económico, político y simbólico[i] siendo este ultimo rubro el que nos ocupa, ya que el cine se circunscribe a este aspecto de la vida social, el cine produce y reproduce símbolos.

La manera en que esta concepción del “deber ser” en función del género llega al individuo, es a través de las representaciones sociales que permean la experiencia cotidiana “tiene que ver con la manera como los sujetos sociales aprehendemos los acontecimientos de la vida/ ese conocimiento que habitualmente se denomina conocimiento de sentido común o pensamiento natural. Se constituye a partir de nuestras experiencias, pero también de las informaciones, conocimientos y modelos de pensamiento que recibimos y transmitimos a través de la tradición, educación, y la comunicación social”[ii] Considerando lo anterior es fácil deducir entonces que el cine es un medio de difusión del plano simbólico, que hace llegar a su espectador las convenciones del genero que más arraigo tengan en el momento socio-histórico.

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Las relaciones asimétricas entre los géneros fueron más reconocidas, criticadas y estudiadas a partir de los cambios ideológicos y políticos en la década de los 60´s y el auge de las corrientes feministas de los 70´s y 80´s. Los estudios de genero realizados a partir de los años setenta analizaban la condición de la mujer y criticaban a las instituciones e ideas patriarcales. [i] Tuñon, Julia. Mujeres de luz y sombra en el cine mexicano. Colegio de México,1998. [ii] Tostado, Martha (1998) Procesos de construcción de identidades. México, UAM-X.




Imagen de la actiz Salma Hayek en la película mexicana El Callejón de los Milagros
4. “El Callejón de los Milagros”

La historia está dividida en cuatro partes. Las tres primeras son cuantos, entrelazados, que inician en un mismo domingo por la tarde. La primera historia tiene como protagonista a Don Rutilio, dueño de una cantina popular donde se reúnen varios amigos de un céntrico barrio de la Ciudad de México; cincuentón, padre de familia, quien un día da rienda suelta a su bisexualidad reprimida con un joven apodado “Jimmy”, desatando un drama familiar. Ya que su hijo Chava, no permite que dicho idilio se lleve a cabo. Chava casi asesina al Jimmy por lo que tiene que huir del país, llevándose consigo a su mejor amigo, Abel.

La segunda historia nos habla de Alma, la guapa jovencita del mismo barrio, enamorada de Abel, el peluquero local, que parte rumbo a Estados Unidos para hacer fortuna y, así, regresar para casarse con Alma, quien no lo espera y decide casarse con una persona mayor. La boda no se lleva a cabo pues el novio muere de un infarto, por lo que Alma termina siendo engañada por un hombre con mucho dinero y la vuelve prostituta.

Y la tercera historia nos narra las vivencias de Susanita, casera de la vecindad donde todos ellos viven, solterona con una sola prioridad, encontrar marido. En la cuarta parte, la película muestra a Susanita casada con un mesero de la cantina de Don Rutilio, a este último reintegrado a su vida familiar y a Alma convertida en una elegante prostituta. Todo ello, dos años después, justo cuando Abel regresa para cumplir con su promesa a su viejo amor y al intentar rescatar a Alma muere acuchillado.

Análisis de la narración: el personaje

En una película que está dividida en pequeñas historias o capítulos como esta no es fácil encontrar un solo hilo narrativo en lo que a personajes se refiere. En este caso decidimos analizar a Rutilio, su evolución dentro del filme es notoria. Para empezar, si nos basamos en el criterio anagráfico nuestro personaje tiene nombre propio. Su relevancia es evidente, sus acciones y decisiones tienen importantes repercusiones en las transformaciones de la narración. La focalización queda clara, pues el filme, al estar compuesto por cuatro historias o capítulos por momentos mantiene la atención sobre cada personaje, así pues, Rutilio es el personaje principal en una de ellas.













Personaje: Rutilio Película: El Callejón de los Milagros (1995) Director: Jorge Fons
PersonaRolActante
Redondo Contrastado
Dinámico
Activo Autónomo
Modificador
Sujeto
Objeto: El “Jimmy”
Performance: Seducirlo.
Competencia:
Mandato:Deseo.Sanción: El maltrato al “Jimmy” y el destierro de su hijo.Destinador: Aburrimiento con respecto a las mujeres.
Destinatario: El mismo y “Jimmy”.
Adyuvante: Nadie.
Oponente: Chava.